Misterio en la gran pirámide.

“Fue un experimento sin precedentes, conectar desde un plano psíquico con la hisotria de la gran pirámide”.

Esta es la portada de la mítica revista “Más Allá” que nos ha enviado Ricardo Bru,  es la mejor cabecera para este artículo, diecisiete años más tarde de su publicación. Le hemos añadido la leyenda “recuerdos del futuro” como objetivo del mítico experimento. La historia unida al reto fue algo extraordinario. Hoy por diferentes motivos sería impensable que un experimento así se repitiese de nuevo.

“A lo largo de la historia han sido muy pocas las personas, bien individualmente, bien en grupo que han podido pernoctar en la pirámide de Keops, y menos aún, las que han tenido la oportunidad de realizar toda una batería de pruebas de carácter psíquico.”

Con estas palabras empezaba el artículo de la revista haciendo mención al mítico experimento realizado por veinte personas en el interior de la gran pirámide. Basta decir que un experimento de este calibre no se realiza todos los días y menos en un lugar tan emblemático en la historia de la humanidad como la gran pirámide de Keops. Como si fuese de un nuevo modelo de arqueología se preparó un plan de forma minuciosa.

Articulo interactivo con audio :

Todo partió desde la ciudad condal en donde se seleccionó meticulosamente a un grupo de personas las cuales tenían que reunir una serie de cualidades muy especiales. Según nos cuenta Ricardo, el trabajo fue muy duro, ya que se tuvieron que realizar una serie de experimentos anteriores al viaje, para poder corroborar la capacidad estas personas para conectar con ciertos episodios en “otro plano de tiempo espacio”.

“El programa de televisión “Noche de misterio” apoyó en todos los trámites para que el proyecto se culminase. Era bastante difícil, ya que había que contar con unos permisos únicos y correr con los gastos de las veinte personas que se trasladarían hasta el Cairo…”

Según nos comentó Ricardo en “La otra mirada”, se había establecido un plan para que tres sensitivos entrasen en contacto bajo estado de hipnosis, desde tres puntos claves en el interior de la pirámide.

La Cámara del Rey, en el centro de la gran pirámide, empezó la primera sesión de hipnosis. Una de las sensitivas fue introducida en el sarcófago.

Cámara de la Reina, situada bajo la anterior, su objetivo era contactar con las zonas y pasadizos aún desconocidos..

Y la cámara de Inframundo. El tercer vidente debía de contactar con los espíritus.

“Teníamos que comprobar si en estos estados podíamos contactar con el pasado de las pirámides. La estructura piramidal canaliza las energías y eso puede ser puerta a otras dimensiones…”

Uno de los detalles más relevantes a comentar dicha investigación fue cuando la sensitiva que estaba en el interior del sarcófago en la Cámara del Rey, empezó a pronunciar el nombre “Aitor”. Según ella citaba en su estado, aquel personaje fue tremendamente poderoso y malvado y utiliza en innumerables ocasiones la palabra “oscuridad”.

Un enigma aún vivo...
Parece increíble, pero recién entrado el siglo XXI seguimos sin lograr desvelar el legendario misterio que rodea a la Gran Pirámide. Muchos han sido los que han investigado, analizado y explorado todo lo relacionado con la pirámide y los secretos que en ella se guardan, pero ninguno, hasta el momento, ha sido capaz de hallar las respuestas a algunas de las preguntas que se nos plantean. La investigación científica de la Pirámide de Keops tiene sus orígenes en el siglo XVII. Todo comenzó en el año 1638 cuando un matemático británico viaja a Egipto con el objetivo de explorar la Gran Pirámide. Tras realizar ciertas investigaciones descubre dos pequeños entrantes cuadrados en ambas paredes de la cámara (en la cara norte y en la sur), a las que no da mayor importancia, debido a que cree que se trataban de los huecos donde los antiguos sacerdotes posaban sus lámparas para iluminar la estancia.

Alrededor del año 1817 un nuevo grupo de aventureros investiga la famosa pirámide y, abriéndose camino mediante detonaciones de dinamita, descubren la cámara en la que se encuentra inscrito el nombre de Keops. Nombre que más tarde daría nombre a la pirámide. Este mismo grupo decide limpiar el interior de los entrantes descubiertos en 1638, y mediante su limpieza descubren que se comunican con el exterior, por lo que creen que se trata de conductos de ventilación. La verdad es que, aún hoy en día, no sé conoce a ciencia cierta la utilidad de dichos conductos. Lo único que afirman los egiptólogos referente a ellos, es que para lo que seguro no fueron creados fue para ventilar. Dicha afirmación se basa en que éstos conductos no comunicaban con la estancia, y tampoco se sabe si estaban taponados o no con el recubrimiento exterior (desaparecido en la actualidad)

En 1872 se descubrieron unos nuevos conductos, muy similares a los hallados en la cámara del rey, en la cámara de la reina. Los investigadores abren uno de los conductos y encuentran tres objetos: una bola de piedra de unos 0,8 kg, una estaca de madera y un garfio metálico (de los cuales se desconoce el significado). No obstante, prosiguen con la investigación y, mediante la introducción de barras de metal unidas en los conductos, intentan averiguar la longitud de los conductos. Este método no surgió efecto debido a que los conductos presentaban esquinas en su recorrido y algunas barras quedaron atascadas en ellos.

En 1991, la Gran Pirámide es la más visitada de Egipto, hecho que perjudica notablemente el estado de su estructura, ya que el nivel de humedad que se crea es excesivo. Entonces, el servicio de antigüedades de Egipto contrata a un especialista en robótica a fin de que instale potentes ventiladores aprovechando los conductos que hasta la fecha se creían conductos de ventilación. Este especialista diseña un robot que se adecuado para explorar su difícil ruta. De este modo comprobó que el canal de la cámara del rey tenía salidas al exterior, y que no se trataba de un conducto de trazado recto. En el 93 se retoma la investigación, con un robot más avanzado, esta vez en la cámara de la reina. Las conclusiones son las mismas que las obtenidas en la anterior exploración, con la diferencia de que el conducto norte de la cámara de la reina resultó ser mucho más complicado de explorar, solamente se logro recorrer los primeros 19 metros. Por el contrario en el conducto sur los investigadores encontraron una mayor facilidad de acceso para el robot. Analizando este canal, y gracias a la cámara instalada en el robot, se encontró una losa que impedía el paso. Se trataba de una losa bien labrada y pulida, que presentaba dos pequeños tiradores en su superficie. Se le denominó la puerta de Gatenbrink.

Tras una decada de habladurías y sospechas llega la gran noticia: la puerta de Gatenbrink iba ser abierta. Retransmitido en directo por National Geograghic Chanel, un nuevo robot (mucho más moderno que los anteriores) abriría la puerta. Llega así el día más esperado para muchos arqueólogos y entusiastas de la Gran Pirámide. El robot se acerca a la puerta, la taladra e introduce una cámara. Está cámara nos descubre un nuevo conducto formando una especie de cámara vacía y, al final de este, una nueva losa. La nueva losa no tiene tiradores como la anterior, y su superficie es totalmente lisa. Días después se descubre en el otro conducto otra losa de similares características a la puerta de Gatenbrink, tras la cuál se espera encontrar otro nuevo conducto y otra nueva losa, al igual que sucediera al explorar el anterior conducto.

Y las preguntas continúan en el aire. ¿Qué se esconde tras esas losas?,¿ a dónde se dirigen?, ¿cuál es su significado?, ¿llevará algunos de esos conductos a nuevas estancias secretas?…Preguntas y más preguntas que aún no han sido desvelada. El misterio de la pirámide de Keops continúa…

“Alejandro ya han pasado 17 años desde que realizamos aquella investigación. Pero te puedo asegurar que aún hoy la revivo de manera intensísima.

Sé que fuimos pioneros en hacer algo así. Hoy me parece más que increíble que todas las piezas del rompecabezas encajasen para que el proyecto saliese, pero así fue.

Basta recordar que por aquel entonces me entrevistó un “niño” (comenta con todo cariño) el cual se presentó como Javier Sierra…”

Ricardo Bru y Javier Sierra a la izquierda-


¿Podemos hablar otro concepto de arquelogía? ¿Cuales fueron los resultados?

No cabe la menor duda que este experimento representó “otra forma de explorar” en clave arqueológica. No deja de ser paradigmático que una de las sensitivas apuntaba a una “cámara” desconocida, la cual, años más tarde fue ayada ante la mirada de millones de personas. ¿casualidades?. Cabe destacar que estas construcciones de la antigüedad fueron hechas bajo un alto sentido mistico y espiritual. La transición entre la vida y la muerte. Por tanto estudiar estos lugares desde un plano psíquico no es descabellado, aunque sí más que sorprendente.

Queremos brindar un especial agradecimiento a Ricardo Bru por su complicidad con “La otra mirada” y haber mantenido una cita con la noche de la radio la cual no olvidadermos.

Fuentes ; Ricardo Bru // Revista “Más allá”// Más cultura.com//